La preocupación por el impacto que el entorno construido tiene sobre el medio ambiente hizo que, en los últimos años, aumentara enormemente el interés por los estándares de construcción destinados a certificar la sostenibilidad de los edificios. Sin embargo, dado que estos edificios son para las personas – el activo más importante dentro de las organizaciones-, también es necesario centrarse en el efecto que el entorno construido tiene sobre los seres humanos. Así nace WELL, un sistema orientado a medir, certificar y monitorear el desempeño y las características de los edificios donde vivimos, aprendemos y trabajamos, y que influyen sobre nuestra salud y bienestar. Combina las mejores prácticas de diseño y construcción junto con el aval de investigaciones médicas y científicas basadas en evidencias, y aprovecha el entorno construido como un medio para apoyar la salud y el bienestar de los ocupantes.
